Seis meses de asesinatos y destrucción de la forma más abyecta, perversa y despreciable que una sociedad y su liderazgo político y militar pueden llevar a cabo contra millones de seres humanos. Seis meses de la puesta en práctica de la política de solución final al estilo del tercer Reich en la Segunda Guerra Mundial, no han sido capaz de doblegar el espíritu y el cuerpo de lucha, coraje, dignidad y valentía del pueblo palestino.
El 7 de octubre del año 2023 palestina y en especial la Franja de Gaza, bloqueada brutalmente desde el año 206 a la fecha, se levantó con una fuerza descomunal mediante la operación Tormenta de Al-Aqsa, para gritarle al mundo que palestina estaba viva, presente, qué años de invisibilización no la han derrotado. Se alzó con voz y acción vibrante sacudiendo a una sociedad israelí, que creía haber sometido a los hombres y mujeres de una tierra a la cual desean expoliar, usurpar, expulsar. Palestina le dijo a ese régimen delirante y racista que no hay fuerza en la tierra que pudiera arrancarlos de su tierra.
Ese pensamiento había sido expresado 45 años atrás cuando a los pocos meses del triunfo de la revolución islámica, su líder, el fallecido Imam Jomeini designó el último viernes del ramadán como el Día Mundial de Al-Quds —nombre de Jerusalén, la santa, en árabe— destinado a colocar la causa del pueblo palestino por su autodeterminación en el centro de las preocupaciones de la comunidad musulmana —la Umma— del mundo entero. Una visión y una práctica acertada pues Al-Quds como símbolo, palestina como pueblo le grita al mundo en su cara que la dignidad no se vende, no se transa, no se vence cuando la convicción acompaña la lucha.
El día 7 de agosto del año 1979 el Imam Jomeini declaró “A lo largo de todos estos años, he advertido a los musulmanes del peligro del ocupante israelí, que estos días ha intensificado sus feroces ataques a los hermanos y hermanas palestinos, y que está bombardeando especialmente las casas de los combatientes palestinos en el sur de El Líbano para aniquilarlos. Pido al común de los musulmanes del mundo y a los gobiernos islámicos que se unan para acortarle la mano al invasor y a sus partidarios, e invitó al conjunto de los musulmanes del mundo a elegir como “Día de Al-Quds” el último viernes del mes bendito de ramadán, que es uno de los días del destino y puede ser decisivo para la suerte de los palestinos y proclamar en manifestaciones la solidaridad internacional de los musulmanes en apoyo a los derechos legales del pueblo musulmán. A Dios altísimo le pido la victoria de los musulmanes sobre quienes lo niegan. Sea con ustedes la paz, la misericordia de Dios y sus bendiciones. Ruholá al-Musawi al-Jomeini”.
En general, cada último viernes de ramadán suelo traer a colación la decisión del imán Jomeini, por la trascendencia y visión clara y certera respecto a lo que representa palestina para Asia Occidnetal, la lucha d ellos pueblos y el mundo en general. 45 años después de la proclamación, este Día Mundial de Al-Quds y la expresión de millones de creyentes musulmanes pro también millones de seres humanos, que no profesando el islam son capaces de ser parte de los anhelos y sueños de un pueblo que lucha por su autodeterminación. Palestina y el Día Mundial de Al-Quds, sirve de guía para exigir la liberación de los territorios palestinos ocupados por la entidad sionista y al mismo tiempo denunciar los ataques que la sociedad Palestina sufre a manos de Israel, en violación a las leyes internacionales, las resoluciones emanadas de la organización de las Naciones Unidas y de los derechos humanos del pueblo palestino. Derechos violados progresivamente desde el año 1948 cuando Estados Unidos e Inglaterra, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial permiten el surgimiento de la entidad sionista, generando con ello la Nakba —la catástrofe— cuyo resultado fue la salida del hogar palestino de gran parte de su población, constituyéndose en refugiados.
Desde octubre del 2023 hasta ahora, a pesar de resoluciones de la ONU, de los llamados al cese del fuego exterminador sionista, el ente infanticida sionista sigue con su sed de sangre y su decisión de exterminar la mayor cantidad de hombres, mujeres y entre esos 34 mil asesinatos, quince mil niños y otros miles bajo los escombros de las ciudades, pueblos, aldeas, escuelas y hospitales destruidas por las bombas sionistas. Las tropas SS —soldados sionistas— cuyas pérdidas suman ya mil de sus efectivos están ebrios de sangre, de odio, de perversión incluso con miembros de organismos internacionales a los cuales han asesinado para luego hablar de errores, incidentes y declaraciones respecto a investigar tales hechos. La hipocresía homicida, cruel, despreciable.
El instaurar el Día Mundial de Al-Quds, el último viernes de cada Ramadán —el noveno mes en el calendario islámico de la Hégira Lunar— allana el camino para unificar a la Umma en torno a apoyar la lucha del pueblo palestino, camino del cual algunas naciones como marruecos, Arabia Saudí, Jordania y las monarquías ribereñas del Golfo Pérsico se han alejado, en función de sus intereses políticos y hegemónicos en concordancia con Estados Unidos, Israel, y la servicial y nuevo patio trasero de Washington como es la Unión Europea. Tener presente el Día Mundial de Al-Quds, el conmemorarlo, difundirlo —a pesar del silencio de los medios de comunicación occidentales— salir a las calles, repudiar la política racista de Israel, la ideología criminal del sionismo y dar a conocer que el pueblo palestino está más vivo que nunca, es una tarea y un deber fundamental de todos los seres humanos sin distinción de raza, nacionalidad o religión (1)
En el actual contexto de agresión contra Siria e Irak, con los objetivos de Tel Aviv de invisibilizar la causa del pueblo palestino, de llevar a cabo seis meses de exterminio al estilo del plan de solución final que el Tercer Reich en la segunda guerra mundial estableció a partir de la llamada Conferencia de Wannsee (2) resulta fundamental conmemorar el Día Mundial de Al-Quds. De esa manera se mantiene vigente la situación de oprobio y violencia que vive día a día el pueblo palestino. Cuando se conmemora el Día Mundial de Al-Quds se le dice al mundo: Palestina y el sacrificio de sus hombres y mujeres, la muerte de sus miles de hijos no es en vano. Se le grita al mundo que la ocupación y los crímenes de Israel deben cesar y trabajar por apoyar a Palestina con todos los medios que la moral y la justicia exige.
El Día Mundial de Al-Quds representa una bofetada a la dignidad del mundo. Un llamado de atención donde se nos dice, con justa indignación: hay que acatar la legislación internacional, hay que respetar la vida de millones de seres humanos y devolver sus territorios usurpados, terminar de una vez con los asesinatos de hombres, mujeres y entre ellos decenas de miles de niños con el objetivo de hipotecar el futuro de palestina. Un llamado urgente, obligatorio de expulsar a los colonos sionistas, armados hasta los dientes, que en forma criminal ocupan los territorios de Palestina, que construyen asentamientos y muros. El gritar y dar a conocer esta realidad, manifestarse en las calles del mundo es visibilizar la dignidad del pueblo palestino y mantener vigente la memoria de miles y miles de sus hijos que han muerto, precisamente, para defender sus derechos durante la ocupación de su tierra. Ese es el mejor homenaje para un pueblo heroico.
El Día Mundial de Al-Quds tiene un enorme significado, pleno de simbolismo pues hablamos de Al Quds —la santa— el sitio sagrado de tres religiones monoteístas: cristianos, los auténticos judíos y sobre todo, para millones de musulmanes que ven en ella la primera Qibla y el segundo santuario más sagrado. Por esto, resulta una exigencia para la Umma, que los enemigos de esa fe no sigan manteniendo el dominio y la ocupación de Al-Quds. Impedir con la fuerza de la razón y de las armas si es preciso, que el sionismo elimine todo rastro del mundo musulmán y siga manteniendo la ocupación desvergonzada e inmoral de esta ciudad. El Despertar Islámico, es también sacarse la venda de los ojos y demostrar que no puede haber paz mientras Palestina siga ocupada. No habrá paz en Asia Occidental mientras la entidad sionista les niegue sus derechos a musulmanes y cristianos, mientras siga utilizando la segregación, la tergiversación de la historia y apele a supuestos derechos divinos, para apropiarse de una tierra que no les pertenece e impedir el acceso a los lugares que son sagrados para cientos de millones de seres humanos.
Recuerdo hoy como ayer, que el Día Mundial de Al-Quds rebasa los muros de esta milenaria ciudad y deviene en luz de esperanza para la población de Baréin, que lucha contra el régimen de al Jalifa. Es un faro para aquellos que en Yemen resisten la agresión de una coalición criminal de países liderados por Arabia Saudí y que además en forma noble y valiente apoya al pueblo palestino con su lucha contra el sionismo. Es también un norte para el pueblo sirio, que ha sido agredido desde marzo de 2011 por grupos terroristas takfiríes y sus aliados de Washington, Europa y la triada de Ankara-Tel Aviv y Riad. Todos ellos responsables de la muerte de 600 mil sirios, el desplazamiento de 9 millones y la condición de refugiados de 4 millones en una catástrofe trágica y cuyos responsables son los mismos que permiten que continúe la ocupación de Palestina.
En Palestina, no lo olvidemos, han sido 76 años de ocupación, colonización y exterminio, que sólo en estos últimos 6 meses ha significado el asesinato de 34 mil palestinos, hombres, mujeres y entre ellos 15 mil niños. Diez mil palestinos bajo los escombros, la destrucción del 75 % de los edificios, casas, escuelas y hospitales de la Franja de Gaza. La eliminación de caminos y carreteras. Una palestina sometida a una agresión que hace recordar los crímenes del nacionalsocialismo. Un proceso de exterminio que requiere el concurso de la humanidad para castigar al agresor de una manera tal que se elimine por completo su ideología delirante y perversa: el sionismo debe ser destruido.
No nos está permitido olvidar la lucha del pueblo palestino y su derecho a la libertad, como tampoco que los palestinos han sido víctimas de la traición de gobiernos que han llegado a acuerdos con la entidad sionista que los ha invadido y ocupado. Esto no debe desaparecer del recuerdo y de la denuncia permanente. Al-Quds debe manifestarse día a día. No hay olvido ni perdón respecto a los crímenes cometidos contra el pueblo palestino, expresados simbólicamente en la conmemoración del Día Mundial de Al-Quds. Hago presente, nuevamente, aquel mensaje que suelo publicar una y otra vez: El pueblo palestino debe ser arropado con el corazón en llamas de una humanidad ansiosa de justicia peor también por hombres y mujeres que exigen apoyarlos con decisiones políticas, económicas, militares. No hay otra solución para la causa palestina que la completa eliminación del sionismo y lo que este engendro ideológico representa
Pablo Jofré Leal* Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Master en Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en temas principalmente de Latinoamérica, Asia Occidental y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de la página WEB de análisis internacional ANÁLISIS GLOCAL www.analisisglocal.cl
Este artículo ha sido publicado en el portal HispanTV
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Referencias:
- Consignaba, en aquella oportunidad en el artículo de conmemoración al Día Mundial de Al Quds que el tener día a día presente a palestina y generar la intensificación de este hito que es el Día Mundial de Al-Quds, en la forma masiva en que se realiza, representa un movimiento a gran escala que genera movilización social, visibilización de la lucha del pueblo palestino y la unificación de la comunidad islámica contra el régimen nacionalsionista y sus cómplices. Todos ellos deben responder por sus crímenes contra el pueblo de Palestina. Hoy en día, el Día Mundial de Al-Quds es un valioso punto de esperanza para el pueblo oprimido de Palestina, para salvar a Al-Quds y liberar los territorios ocupados por los nazisionistas usurpadores. https://www.hispantv.com/noticias/opinion/345236/dia-mundial-al-quds-palestinos-represion-israel-ocupacion.
- Se suele sostener que Wannsee, fue la conferencia en la que los nazis organizaron la “solución final”. El 20 de enero de 1942, quince dirigentes de alto rango del gobierno alemán y del partido nazi se reunieron en una mansión a orillas del lago Wannsee, cerca de Berlín. Allí planificaron con total frialdad el asesinato en masa de millones de seres humanos en los territorios ocupados en esa Europa en llamas.https://historia.nationalgeographic.com.es/a/wannsee-conferencia-que-nazis-organizaron-solucion-final_16118#google_vignette