Funcionarios turcos y sirios mantuvieron conversaciones de alto nivel el domingo en Ankara para fortalecer la coordinación conjunta de seguridad y los esfuerzos antiterroristas.
La delegación siria incluyó al ministro de Asuntos Exteriores, Asaad al-Shibani, al ministro de Defensa, Murhaf Abu Qasra, y al jefe de Inteligencia, Hussein Salameh, junto con sus homólogos turcos, según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Siria.
El ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, confirmó que ambas partes revisaron planes concretos para garantizar la estabilidad de Siria preservando al mismo tiempo su integridad territorial, enfatizando que “la seguridad de Siria no puede separarse de la seguridad de Türkiye”.
De esta forma el estado turco asegura su presencia en la repartición siria, enfrentándose a su enemigo hebreo que también busca anclarse en el territorio árabe.
El 11 de octubre, el ministro de Defensa turco, Yasar Güler, señaló que Türkiye no permitiría ninguna actividad ni expansión territorial de grupos vinculados al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) ni a las Unidades de Protección Popular (YPG) en los países vecinos. Al inspeccionar los ejercicios militares turcos en Ankara, Güler afirmó que las operaciones militares continuarían para contrarrestar lo que describió como la amenaza terrorista en las fronteras meridionales de Türkiye.
Instó a Estados Unidos a reconsiderar su apoyo a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), insistiendo en que «ha llegado el momento de desmantelar la organización y poner fin a sus actividades en Siria». Guler también advirtió que Turquía rechazaría «cualquier intento de rebautizar entidades terroristas con nuevos nombres o estructuras locales» en el norte de Siria.
Sin embargo, el lunes 13 de octubre el presidente de facto sirio, Ahmed Al Sharaa, anunció el comienzo de un acuerdo con las FDS en el que las Fuerzas se integrarían al órgano estatal de Damasco.
Foto de portada: Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados.

