Las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) de Sudán decretaron una tregua unilateral de tres meses el lunes, un día después de que el ejército rechazara una propuesta internacional de cese el fuego.
La nación africana sufre desde abril de 2023 una guerra que enfrenta al ejército regular liderado por el general Abdel Fatah al Burhan, dirigente de facto del país, contra las FAR de su ex brazo derecho Mohamed Daglo.
El conflicto, marcado por las denuncias de atrocidades contra ambos bandos, ha causado decenas de miles de muertos y forzó al desplazamiento de millones de personas, sumiendo a Sudán en lo que la ONU califica de «peor crisis humanitaria» en el mundo.
«En respuesta a los esfuerzos internacionales, especialmente a la iniciativa del presidente estadounidense, Donald Trump, y de los mediadores (…) anunciamos una tregua humanitaria que prevé un cese de las hostilidades durante tres meses», declaró en un video Daglo.
El emisario de Trump para África, Massad Boulos, presentó recientemente una proposición de alto el fuego en nombre de Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Egipto, países mediadores, cuyos detalles no fueron divulgados.
El jefe del ejército consideró el domingo «inaceptable» esa nueva propuesta de tregua. Llamó a los ciudadanos deseosos de defender a su país a «unirse de inmediato a las líneas de frente» y acusó a los mediadores de ser parciales, pues Emiratos Árabes Unidos, acusados de apoyar a las FAR, hacen parte de ese arbitraje.
Crímenes de guerra
«De nuevo, el general (Abdel Fatah) al Burhan rechaza las ofertas de paz. En su rechazo de la proposición estadounidense para Sudán, en su rechazo obstinado de un cese el fuego, muestra siempre un comportamiento de obstrucción», reaccionó el lunes la ministra de Estado para la cooperación internacional de Emiratos, Reem al Hashimy.
Emiratos Árabes Unidos es acusado recurrentemente de suministrar armas, hombres y combustible a las FAR, lo que niegan categóricamente pese a las pruebas de informes internacionales e investigaciones independientes.
Precisamente, la oenegé Amnistía Internacional acusó el martes en un informe a los paramilitares sudaneses de «crímenes de guerra» durante la reciente toma de la ciudad de El Fasher y denunció el «apoyo» de los Emiratos en su lucha contra el ejército regular. «Esta violencia repetida y masiva contra la población civil constituye un crimen de guerra (…) y los responsables deben responder por sus actos», dijo Agnès Callamard, secretaria general de la ONG. «Estas atrocidades se han visto facilitadas por el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos a las FAR», completó.
En su respuesta al plan enviado por el emisario estadounidense, el general Burhan dijo además que era «lo peor», pues, según él, «elimina las fuerzas armadas, disuelve las agencias de seguridad y apoya a las milicias para que estén ahí donde están» en vez de desarmarlas. Rechazó las «narrativas» según las cuales los islamistas de los Hermanos musulmanes controlan el ejército, y acusó a Boulos de retomar los elementos de lenguaje de los Emiratos.
«¿Dónde están los supuestos miembros de los Hermanos musulmanes al interior del ejército sudanés? No los conocemos. Solo escuchamos tales afirmaciones en los medios», señaló. En los últimos dos años, las partes beligerantes en Sudán han violado todos los acuerdos de alto el fuego, lo que ha provocado el fracaso de los esfuerzos de negociación.
Máximo general de Sudán rechaza propuesta de alto el fuego
El general de mayor rango de Sudán rechazó una propuesta de alto el fuego presentada por mediadores encabezados por Estados Unidos, llamándola “la peor hasta ahora”, en un golpe a los intentos por detener una devastadora guerra que ha afectado al país africano durante más de 30 meses.
En comentarios en video publicados por el ejército el domingo por la noche, el general Abdul Fatá Burhan dijo que la propuesta era inaceptable, acusando a los mediadores de ser “parciales” en sus esfuerzos por poner fin a la guerra.
Sudán se sumió en el caos en abril de 2023, cuando una lucha de poder entre el ejército y las poderosas Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) paramilitares estalló en enfrentamientos abiertos en la capital, Jartum, y en otras partes del país.
La devastadora guerra ha matado a más de 40.000 personas, según cifras de la ONU, pero los grupos de ayuda afirman que esa cifra es un subregistro y que el número real podría ser muchas veces mayor. Ha creado la mayor crisis humanitaria del mundo, con más de 14 millones de personas obligadas a huir de sus hogares, ha avivado brotes de enfermedades y ha llevado a partes del país a la hambruna.
Conocidos como el Cuarteto, los mediadores han intentado durante más de dos años poner fin a los combates y restablecer un camino hacia la transición democrática que fue obstaculizada por un golpe militar en 2021. Están compuestos por Estados Unidos, Arabia Saudí, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos.
Este mes, el presidente estadounidense Donald Trump dijo que planea prestar mayor atención a encontrar un fin a la guerra de Sudán luego que el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman solicitó su intervención durante su visita a la Casa Blanca. El lunes, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió un alto el fuego inmediato y que tanto el ejército como las FAR negocien un acuerdo.
En una publicación en X, también pidió una “entrega segura y sin obstáculos de ayuda humanitaria, así como el fin de la transferencia de armas y combatientes a Sudán.
“Necesitamos paz en Sudán”, afirmó Guterres.
Massad Boulos, un asesor estadounidense para asuntos africanos, dijo a The Associated Press a principios de este mes que la propuesta más reciente propone una tregua humanitaria de tres meses seguida de un proceso político de nueve meses. Las FAR anunciaron que han aceptado la tregua, tras la indignación global por las atrocidades de los paramilitares en la ciudad de el-Fasher en Darfur. Burhan, sin embargo, dijo que la propuesta “se considera el peor documento hasta ahora”, ya que “elimina a las Fuerzas Armadas, disuelve las agencias de seguridad y mantiene a la milicia donde están”, refiriéndose a las FAR. “Si la mediación continúa en esta dirección, la consideraremos una mediación parcial”, añadió. Arremetió contra el asesor estadounidense y lo acusó de intentar “imponernos algunas condiciones”. “Tememos que Massad Boulos sea un obstáculo para la paz que todo el pueblo de Sudán busca”, afirmó.
En sus comentarios, Burhan también apuntó a los Emiratos Árabes Unidos. Dijo que dado que el Cuarteto incluye al país del Golfo como miembro, el grupo de mediación “no es inocente de responsabilidad, especialmente porque todo el mundo ha sido testigo del apoyo de los Emiratos Árabes Unidos a los rebeldes contra el Estado sudanés”.
Los Emiratos Árabes Unidos han sido acusados ampliamente por grupos de derechos humanos de armar a los paramilitares.
A principios de este mes, The Associated Press reportó que durante meses, evaluaciones de inteligencia estadounidenses han revelado que los Emiratos, un cercano aliado de Estados Unidos, han enviado armas a las FAR, según un funcionario estadounidense familiarizado con los informes clasificados y quien habló bajo condición de anonimato para compartir detalles.
Los Emiratos Árabes Unidos niegan respaldar a los paramilitares. Burhan negó que el ejército esté controlado por islamistas o que haya usado armas químicas en su lucha contra las FAR, una acusación hecha por el gobierno de Trump en mayo.
Burhan dijo que el ejército sólo aceptará una tregua cuando las FAR se retiren completamente de las áreas civiles para permitir el regreso de la población desplazada a sus hogares, antes de embarcarse en conversaciones para un acuerdo político del conflicto. “No somos belicistas, y no rechazamos la paz”, manifestó, “pero nadie puede amenazarnos o imponernos condiciones”.

