Según la prensa alemana y europea, el sindicato IG Metall ha llegado a un acuerdo con Volkswagen pocos días después de las huelgas proclamadas en los últimos días. El contenido de este acuerdo se detalla en la prensa alemana y europea.
En la tradición renana, los sindicatos de mecánicos siempre han llevado a casa salarios y condiciones de vida mucho mejores que los de los mecánicos italianos, pero estamos hablando de años en los que el mercado del automóvil impulsaba la economía y las ventas al extranjero estaban en auge.
En tiempos de crisis, la situación cambia y los acuerdos se presentan como una limitación de daños.
Veamos pues el contenido de este acuerdo que, según el IG Metall, debería evitar el cierre de algunas plantas, pero al mismo tiempo abre la vía a 35.000 despidos, bloquea los aumentos salariales durante al menos dos años para ajustar los sueldos al coste de la vida y renuncia a los dividendos entre los accionistas populares.
¿Bastará con preservar todas las plantas de VW ante una reducción de la producción y 35.000 empleos menos en menos de cinco años?
Y en cuanto a los salarios, ¿cuántos euros quitará de sus nóminas el recorte de las innumerables primas concedidas a los trajes azules de Renania?
Frente a estos despidos, IG Metall habla de haber salvaguardado puestos de trabajo, lo que choca con los 35.000 despidos anunciados, que para VW se gestionarán según cánones de responsabilidad social.
Incluso la terminología utilizada merece atención, porque la responsabilidad social debería implicar la defensa de los puestos de trabajo y no reducirse a la elección de los criterios con los que iniciar los despidos (tal vez bajo la apariencia de prejubilaciones a costa de la fiscalidad general)
Si a continuación analizamos detenidamente el contenido del acuerdo (resumido en numerosos periódicos), nos damos cuenta de que el grupo ha conseguido la reducción de la producción con la paralización, a largo plazo, de la producción en al menos dos plantas y el cierre de la planta de Dresde en 2025 y de la de Osnabrück en el verano de 2027.
Por tanto, ¿se lleva la multinacional alemana a casa el resultado que esperaba y alcanza el objetivo que se había marcado en las últimas semanas?
«Teníamos tres prioridades en las negociaciones: reducir el exceso de capacidad en las plantas alemanas, reducir los costes laborales y reducir los costes de desarrollo a un nivel competitivo», dijo el jefe de marca de VW, Thomas Schäfer. Hemos alcanzado soluciones viables en las tres cuestiones». El fabricante de automóviles reducirá la capacidad técnica de las plantas alemanas en más de 700.000 vehículos. «Son decisiones difíciles, pero también importantes para el futuro. Esto sentará las bases para convertir a Volkswagen en el fabricante líder en volumen tecnológico en 2030».
Recordemos los datos económicos negativos, una caída del beneficio neto, en el verano de 2024, de más del 64% respecto al mismo periodo del año anterior, ya en septiembre era bastante evidente que se avecinaban recortes para acabar con la sobreproducción de bienes que no tenían salida en los mercados internacionales. El IG Metall dice estar satisfecho con otro acuerdo concertado, pero si nos fijamos en los recortes de empleo y salariales, los resultados no parecen tan satisfactorios.
VW había exigido inicialmente una reducción general de los salarios del 10%, una reducción del número de becarios y una menor remuneración del personal temporal, así como el cierre de algunas plantas. No se sabe nada más de los becarios y los trabajadores temporales, ya que la información disponible se refiere únicamente al personal con contrato indefinido.
IG Metall había exigido en su plataforma de negociación que se mantuvieran las diez sedes en Alemania (pero mientras tanto se cerrarán dos plantas) y que se garantizara el empleo a los aproximadamente 130.000 trabajadores (pero habrá recortes de 35.000).
Y para hacerse una idea de este acuerdo, conviene ir directamente a la fuente, es decir, al comunicado de prensa publicado por los sindicatos alemanes en el que se entiende mejor el alcance de los recortes salariales y de empleo.
Volkswagen, por su parte, ya ha anulado el antiguo acuerdo de protección del empleo, en vigor desde 1994, condición previa para los 35.000 despidos anunciados.
En una negociación sindical se está de acuerdo en algunos puntos pero no en otros, se llega a una especie de compromiso con la parte patronal, según lo que leemos la movilización de IG Metall sólo limitó los daños allanando el camino para nuevos acuerdos en Alemania y la UE con despidos, reducciones salariales y reducción de la producción.
Esta situación es similar a lo que ocurrió en los EE.UU. a finales del verano de 2023, cuando las huelgas de varias semanas en las fábricas de ingeniería trajeron consigo aumentos salariales, pero también desencadenaron cierres de plantas e importantes reducciones de plantilla.
¿Seguimos convencidos de que esta negociación se saldó con una victoria sindical?
*Federico Giusti, delegado del CUB en el sector público, colabora con los periódicos Cumpanis, La Città futuro, Lotta Continua y participa activamente en cuestiones de derecho laboral, anticapitalismo y antimilitarismo.
Artículo publicado originalmente en Worlds Politics Blog.
Foto de portada: El logotipo de un concesionario de automóviles Volkswagen en Frankfurt, Alemania, el viernes 13 de septiembre de 2024. Foto Ap

